miércoles, 3 de septiembre de 2008

Por que ser vegetariano?


Hace poco, cuando viajaba por los Estados Unidos, obtuve un ejemplar de La dieta para la trascendencia: Vegetarianismo y el mundo de las religiones de Steven Rosen. Mientras leía el libro, comencé a pensar acerca de mi respuesta usual a la pregunta frecuente que se me hacía: “¿Por qué es usted vegetariano?” Encontré fácil hacer una lista de los beneficios saludables: como bajar el nivel de colesterol, prevenir el cáncer, revertir las enfermedades cardíacas etc., todas son buenas razones para no comer carne. Pero, repentinamente me di cuenta de que estaba descuidando mencionar la más importante de todas las razones: la compasión por todos los seres sensibles.
En su libro, Rosen señala que tanto los seis mandamientos del Judeocristianismo de la Biblia como el primer precepto del Budismo son “No debes matar”, o “No mates”. La lengua es clara y no especifica sólo a los seres humanos. El autor también afirma que la “Regla de oro” -- “Haz a los otros, lo que quieres que otros te hagan a ti” -- se encuentra en casi todos los libros sagrados, comenzando la pregunta “¿No son los animales también ‘otros’?” Porque ellos viven, respiran y piensan al igual que lo hacen los seres humanos y demuestran amor, temor e ira también.

Ambos, los cristianos y judíos siguen los primeros cuarenta y seis libros de la Biblia, llamado el Viejo Testamento en el Cristianismo y la Torah en el Judaísmo; el primer libro, el Génesis, introduce el plan original de Dios en la tierra, declarando que “en el comienzo” se suponía que la humanidad seguiría una dieta vegetariana. Los frutos que contenían las semillas y los vegetales fueron considerados para ser nuestra comida y se les dio a los seres humanos el dominio sobre peces, pájaros y otros animales. Así, la “descripción del trabajo” de la humanidad en la tierra se define como: nosotros obtenemos comida vegetariana libremente al ser los gobernantes y cuidadores del Jardín de Dios. Una buena posición con excelentes beneficios y el mejor Jefe posible. Y sigue diciendo que un buen gobernante sobre el reino animal cuidaría naturalmente de sus subalternos con interés compasivo por el bienestar de sus súbditos, sin encerrarlos, maltratarlos, matarlos o comerlos. Sin embargo, a través de los siglos el concepto de gobierno o dominio sobre los animales ha sido malinterpretado, queriendo decir que la humanidad puede usar a estas criaturas de la forma que le plazca, incluso matándolos y consumiéndolos.

Un ejemplo acerca de cómo las relaciones compasivas con los animales reciben la gracia de Dios viene del libro de Daniel en el Viejo Testamento, en el que el personaje principal, el profeta judío Daniel, es capturado, llevado de Israel a Babilonia y mantenido en cautiverio por el rey Nabucodonosor. Después de ser reconocido por su genio, sin embargo, a Daniel se le brinda la mejor educación de Babilonia. En una parte del libro, cuando la corte de Nabucodonosor le sirve a Daniel y a los tres acompañantes hebreos con la mejor carne y el mejor vino, ellos rechazan la comida y a cambio piden ser alimentados únicamente con vegetales y agua durante diez días, diciendo que sus captores podrían juzgar los resultados al final de ese período. Después del juicio, Daniel y los otros parecen ser más saludables que otro grupo de estudiantes que han comido de la comida del Rey, así que a los cautivos se les permite seguir con su dieta vegetariana.

Más tarde, Daniel se convierte en el observador e intérprete de los sueños del rey. También, le sirve a dos reyes posteriores; y es sentenciado por el tercero, Darío, o a ser encerrado en la jaula del león por adorar a su propio Dios. Cuando Darío desciende hasta la jaula a la mañana siguiente, Daniel le dice que un ángel del señor vino y le cerró la boca al león. Con relación a este incidente, Rosen afirma que “quizás el animal sintió la compasión extrema del santo vegetariano y la falta de mala voluntad”, Daniel había sido dejado sin daño.
En una sección relacionada del libro del Viejo Testamento de Isaías (11:7), el profeta predice que vendrá una época en que el león comerá paja como un buey y se echara como un ternero. En apoyo a esta predicción, una verdadera historia acerca de un león vegetariano puede hallarse en Internet en http://www.vegetarismus.ch/vegepet/tyke.htm. es sobre la pequeña leona Tyke que vivía en Hidden Valley Ranch en California donde George y Margaret Westbeau la cuidaban.

La leona insistía en alimentarse con comida vegetariana, pero los Westbeaus intentaron alimentar a la pequeña Tyke con carne durante cuatro años porque las evidencias científicas indicaban que los leones mueren si no quieren comer carne. Aun así la leona se desarrollaba con su dieta vegetariana. De hecho, tenía un estado físico como nunca nadie había visto.
Los Westbeaus finalmente aceptaron el vegetarianismo de la Pequeña Tyke cuando un visitante le recordó a George el Génesis 1:30, donde Dios dice que cada animal está para comer todas las hierbas verdes como comida. La leona se ha vuelto tan gentil que toda clase de criaturas podían estar con ella, incluyendo “la más peligrosa de todas las especies: el Homo Sapiens”.
Fuente: Daily Nation, Kenya, 7 de enero del 2002

Una historia parecida se puede encontrar en Internet acerca de una Leona, llamada Kamuniak (‘la bendecida’) por los cuidadores del parque de Kenya, que pasaba sus días cuidando y protegiendo a un pequeño antílope, ahuyentando a las hienas, chacales y otros depredadores y tratando al ternero, como si fuese una cría de león echándose a su lado en a hierba. Era una sorpresa en la Kenya silvestre ver a una leona adoptar una cría de antílope y los dos caminaban uno al lado del otro en paz, cumpliendo la profecía bíblica “El cordero y el león descansarán juntos”.
Estas dos historias alejan el mito de que los carnívoros deben comer carne para sobrevivir y también muestran que sorprendentemente la dieta recomendada para los seres humanos en el Génesis es apropiada incluso para los leones.

Rosen también deja implícito que el profeta Mahoma era un vegetariano e hizo concesiones para sus seguidores que comían carne “quienes no estaban listos para ese nivel de entendimiento espiritual”. También, en el sufismo, la rama mística del Islam, muchas historias resaltan los beneficios de ser compasivos con todas las criaturas de Dios. En una se da cuenta de una santa mujer sufi que está rodeada por animales y es sorprendida por otro sufi. Cuando los animales huyen al acercarse él, le pregunta a la santa porqué se dispersan. Entonces ella le pregunta que ha comido él recientemente; cuando le dice que comió cebollas cocinadas en grasa, la santa le explica: “¡Te comiste su grasa! ¿Por qué no habrían de escapar de ti?” ( Nota: Dieta para la trascendencia, p. 63)
Además, muchas escrituras hindúes promueven una dieta vegetariana, pero esta cita del Mahabharata (una de las épicas mitológicas más grandiosas) parece describir de la mejor manera el proceso de comer carne: “El comprador de carne ejecuta himsa (violencia) por su riqueza, el que come carne lo hace porque disfruta el sabor, el encargado de la matanza hace himsa al atar y matar el animal. Así, hay tres formas de matanza”.
Otra historia de Internet es sobre los trabajadores de las carnicerías al tomarse un descanso para almorzar, uno de los corderos destinados a morir en el lugar escapa del corral y camina para unirse a los hombres. El cordero comienza a mordisquear la lechuga de sus emparedados y los endurecidos hombres comienzan a mimar al animal, rápidamente descubren que es imposible matarlo. Así que hacen que el cordero se pierda, demostrando que cuando uno tiene contacto personal con un animal, es extremadamente difícil matarlo. Aunque una persona haya matado cientos de veces, el intercambio personal con una criatura amorosa puede estimular la compasión.
Las historias arriba expuestas demuestran que hasta que no nos volvamos vegetarianos, es difícil seguir por el camino de la compasión. Cuando uno se come la carne de un animal, las emociones de temor y cólera que la criatura experimenta en el momento de la muerte son ingeridas y se vuelven parte del cuerpo del que come la carne. Sin embargo, cuando uno deja de consumir carne, el cuerpo comienza un proceso de purificación y le permite a la compasión crecer interiormente. Así, incluso los leones pueden volverse compasivos, criaturas amorosas en una dieta vegetariana, aunque por supuesto practicar el Método Quan Yin es esencial también para este proceso. Como dice la Maestra Suprema Ching Hai: “Si todos practicaran la meditación y comieran una dieta totalmente vegetariana, sin involucrar la matanza, el mundo estaría desde hace mucho tiempo en un estado pacífico. No hay necesidad de que renuncien a sus propiedades, sólo renuncien a la dieta basada en carne. Eso será suficiente para salvar el mundo”.

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